Y bueh!!!, tenía que acabarse no.
Nada es eterno, todo pasa y vuelve a pasar.
Se van los sábados del 2009, esos sábado de partido
y encuentros donde revalidaba mi fanatismo.
Si porque ahora hay intentos de fanáticos como yo, pero quién es el primero?, El REnegaú....!!!
A ver si mi quieren sacar el puesto todavía, años van a tener que justificar lo injustificable argumentando de manera científica desaciertos y errores.
Pero ahora, claro no!!!...aparecen los convertidos y dicen que: "Estos pibes son barbaros y patin y patatán"...se llenan de Bla Bla, pero son los primeros en blasfemar cuando la adversidad se cierne sobre el marcador. Que cosa viejo!!!.
Pero bueno hay que convivir con los críticos, sobre todo porque son padres de nuestros gloriosos energúmenos.
Para ellos: los Dante Panzeri de la 96, van dedicados esta reseña del úuuultimo encuentro del 2009: el "NINE A SIDE DE LA URBA"
Yo ya llevo como cinco de estos "nines", desde predécima que voy de espectador o aguatero a persenciar uno de los hitos de la 96. Este año fue quizás el menos nutrido en materia de presencias: 23 jugadores fueron de la partida, dos lesionados presentes para el apoyo espiritual y y Danny, Carlitos y Maxi en la dirección técnica.
Muchos por viaje de egresados, muchos por problemas escolares, muchos por vaguitis, nos acotaron la nómina y los que fueron se arremagaron, como siempre y como la historia los motiva, cerrando los números del año con la estadística acostumbrada para esta clase de eventos:
Y si, esta vez lo digo porque se merecen que una vez hable de lo que siempre queda subyacente en estas reseñas. Nunca lo dije porque no me parecía en sintonía con lo que siempre se pregona pero esta vez lo largo sin anestesia:
Desde que estaban en décima siempre la 96 formó dos equipos como mínimo en esta clase de encuentros; siempre, indefectiblemente, uno de los dos equipos termina invicto. Paso las dos veces que fuimos a Rosario, en casi todos los nine de URBA jugados, en el encuentro en Mar del Plata y en la mayoría (casi todos) los encuentros que les tocó jugar. Y el otro equipo nunca, repito, nunca sufrió una derrota holgada. Es más varias veces los dos equipos salieron invictos.
Perdón por el recuerdo pero en tren de cerrar una época me pareció propicio infringir mis propias reglas y dar a conocer esta estadística.
Y por qué la doy?:
Para justificar lo que creen injustificable:
A ver...a ver...que corno quiero decir con esto?
Qué las expectativas que tienen ellos mismos, sobre su juego es muy alta. Carlos Vargaz en un momento les pidió que las bajen frente a un resultado adverso; pero esto se nota en el juego y por más que nadie propicie, ellos tienen ese orgullo ganado a base de compromiso.
Ahora la cosa pasa por el juego y se desdramatizo bastante a fuerza de retos y charlas al respecto, antes era mas dura la cosa y pasaba hasta por el llanto.
Pero es en el juego donde se nota, pasando de lo colectivo a lo individual para ofrecerse a un sacrificio hipotético y deportivo. Todos quieren hacer la famosa "salvadora", y sacrifican un despliegue colectivo fantástico que han adquirido en pos de una histórica estadística.
Tendrán que aprender, también, esta lección y, aún en la más severas de las derrotas, no perder la esencia que parieron con años de esfuerzo.
Sábado 8.00 de la mañana se largo, con fresquito y nubes al por mayor, la cita anual de todos los años: el dichoso Nine.
LLegamos a jugar, por primera vez en la historia noventiseistítisca, al club San Luis.
El sol decidió calentar la cosa y, al llegar nomás, el paisaje y el clima era propicio para la práctica deportiva.
Dos equipos, a uno le tocaba el césped y a al otro a la cochina tierra lo mandaron. Así de gráfica fue la diferencia.
Desde ahora y tomando en cuenta a los méritos (y los raspones acumulados) identificaremos a los equipos con la siguiente denominación: equipo a secas y equipo sufridito al que le tocó la aspereza del terreno.
Arrancó el equipo a secas con la gente de Car en un partido donde a fuerza de buen juego los superaron por la mínima. El equipo sufridito hizo lo mismo con la gente de Padua; estos estaban un poquito mejor del bocho y empezaron a demostrar cómo venía la mañana. Partido duro pero quedo de forma más que holgada para el sufridito.
En tiempo siguió el equipo sufridito con la gente de Montegrande, en otro partido que no dejo lujo ahorrado y brilló en juego colectivo.
Olivos era quien estaba en lista del equipo a secas, durísimo rival. Partido que se fue entre errores, infortunios e individualismo "salvador". Nada dramático, siempre parejo en el juego pero superados en el score.
Mientras tanto el equipo sufrido seguía pariendo esa cancha dura y pelada. Ahora le tocaba con La Salle; muchachos de gran tamaño. Partidazo, donde sorpendieron en, lo que sería, la mejor actuación de la mañana. Trys de manos de ida y vuelta donde la tocaron todos como ejemplo.
Banco Nación, viejo conocido, fue el siguiente partenaire del equipo a secas. Jugado centímetro a centímetro con todo y sin tregua alguna. Cambiando de dueño constantemente fue lo mejor de la mañana para estos muchachos. Superados por la mínima en el último minuto, fue con eso y todo "él partido" de los a secas.
Con todos los raspones que se imaginen y con el gran Valentín lesionado en un tobillo, (única baja por lesión que este fin de semana tuvimos) era con Los Tilos lo que iba a ser a la postre el último juego del equipo sufridito. Y, así fue, se despidieron con todo superando ampliamente a los muchachos del Barrio obrero, en una cancha con menos tierra pero igual de dura.
Para el equipo a secas, el cierre fue con Montegrande. Empate en el final para Muni, y cierre de la mañana para la 96.
8 partidos, 16 parciales. De los 16 solo fueron superados en cuatro, pavadita de estadística!!!
Fue, como siempre, una mañana a puro lujo. Vino el tercer tiempo, el mensaje de Ale y las palabras de Carlitos y Danny con respecto al último partido del año.
Foto del Final y emoción que se va diluyendo en cuotas.
Queda, todavía, el cierre del año; no se lo pierdan.
EL RENEGAÚ
CON LA ESTADÍSTICA EN LA MANO.
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